En 1993, Ernesto Kruger, presidente y fundador, dio inicio a un proyecto tecnológico en un momento en el que pocos apostaban por el software. Desde el primer día, la visión fue usar la tecnología para resolver problemas y escalar organizaciones.
Los primeros años estuvieron marcados por el desarrollo de ERP industriales y, más adelante, por proyectos de alto impacto para el sector público. Ese recorrido consolidó un modelo basado en ejecución, diferenciación y tecnología aplicada al negocio.
Hoy, operamos en la era exponencial, integrando inteligencia artificial, blockchain, automatización, cloud e IoT en modelos de negocio sostenibles y escalables, con un propósito que se ha mantenido intacto.
Es nuestra ventaja más poderosa. Nos inspira a nunca conformarnos, pensar distinto e innovar con propósito.
El motor son las personas.
Son la pieza fundamental para hacer que las cosas pasen. Por eso, nuestra cultura se construye sobre una filosofía empresarial clara, un propósito transformador y valores que guían cada decisión.
Los ambientes son parte fundamental de nuestra cultura: colores vibrantes, espacios colaborativos y lúdicos.
Crean un entorno donde la creatividad de la innovación se vive con los cinco sentidos.
Así nos organizamos, con estructuras flexibles donde cada persona aporta y tiene voz.
Colores vibrantes, espacios colaborativos y lúdicos, toboganes y salas temáticas; brindan un entorno donde la creatividad se siente con los cinco sentidos e innovar es una práctica cotidiana.
innovación con propósito.
Esto es lo que somos:
Una historia que nos respalda, filosofía y valores que nos guían, una cultura viva que evoluciona y un propósito que reafirmamos:
Cada travesía comienza con un despegue.
La nave Kruger parte cada año con un propósito definido que inspira y une a todos los que suben a bordo.