Kruger, empresa ecuatoriana que “ganó el Oscar” en responsabilidad social empresarial

Reconocimiento internacional por su modelo de innovación, impacto social y tecnología aplicada al desarrollo.

Kruger Corporation pasó de operar con un maletín y un beeper hace 30 años, a estar presente en 16 países liderando modelos de negocio basados en tecnología y propósito. Su enfoque sostenible e inclusivo fue reconocido por Codespa en España, donde su Majestad el Rey Don Felipe VI otorgó a la empresa el prestigioso premio en la categoría “Innovación Social para Negocios Inclusivos”.

¿Qué llevó a Kruger a obtener este premio internacional?

Kruger fue reconocida por su trabajo en **Negocios Inclusivos**, especialmente por una plataforma de bajo costo que permite a agricultores de Ecuador y Colombia gestionar la trazabilidad de sus alimentos, cumplir requisitos regulatorios, fomentar comercio justo y mejorar precios y acceso a mercados.

El proyecto se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2: Hambre Cero, conectando tecnología con impacto social real, transparencia y fortalecimiento de la cadena de suministros.

Un modelo empresarial sostenible: las tres P

Kruger trabaja bajo un enfoque que equilibra:

  • Profit: Innovación corporativa en tecnología, telecom, energía, servicios legales y corporate venturing.
  • Person: Proyectos de valor compartido como escuela, colegio, fundación, instituto universitario, emprendimientos y alianzas deportivas.
  • Planet: Gestión de bonos de carbono, proyectos ambientales y energéticos.

Tres décadas de crecimiento global

Desde instalar redes y vender equipos en Ecuador, Kruger expandió su trabajo junto a grandes empresas de telecomunicaciones en Perú y Chile, llegando luego a Europa. Hoy opera en Estados Unidos, África y Asia, manteniendo la tecnología como motor y el espíritu de reinvención constante.

Cultura que sostiene el crecimiento

La empresa se organiza con líderes autónomos en cada línea de negocio y con una cultura basada en valores como colaboración, agilidad, practicidad, curiosidad, humildad y responsabilidad. Cada cuatro años, la organización se reinventa, creando nuevos proyectos bajo un modelo de crecimiento propio: bootstrapping.